Iniciando un nuevo año

Un nuevo año requiere más noticias mías. He seguido con las mismas actividades que mencioné la vez pasada. He predicado bastante durante los meses pesado, también una vez en la iglesia de Quito por la ausencia de los pastores. Creo que predicaré menos cuando tenga más trabajo con Propaz. Además mi rutina ha consistido en hacer visitas con los miebros de la iglesia de Calderón. Si la visita es más social o más pastoral depende de la necesidad que percibo. La temporada de Navidad fue bastante difícil para las familias que la pasaron fuera de Colombia por primera vez y no pudieron ver a sus familiares y amigos en Colombia. Sin embargo, pudieron tener juntos y juntas unas celebraciones aquí.

Terminé mi primer curso con el programa de Propaz. Este fue un curso de Griego del Nuevo Testamento, se consideraba el valor de 2 créditos universitarios y duró cuatro semanas, con tres estudiantes que cumplieron todos los requisitos. No creí que éste sería mi primer curso pero fue divertido. No avanzamos mucho como había algunas ausenscias. Un estudiante comentó que aunque no avanzamos tanto, los conocimientos fueron sólidos.

Tuvimos un retiro de jóvenes el 20 y 21 de diciembre justo antes de la celebración de Navidad. Participaron jóvenes de las tres iglesias cerca de Quito. El retiro fue en el mismo lugar donde tuvimos el retiro de STAR. Algunos se quejaron antes de ir del frío y la falta de piscina, pero nadie se quejó del frío una vez allí, aunque sí hizo algo de frío. Algunos momentos destacantes: el juego Captura de la bandera por la noche (el tipo de terreno le daba ventaja a uno de los dos territorios), una fogata, una charla el día siguiente y retos de un Minuto para Ganar.

El retiro terminó el sábado y el domingo fue el culto unido de Navidad. Participé en el coro navideño que cantó tres canciones, hubo un drama acerca de lo revolucionaria que era María (véase el Magnificat) y especialmente disfrutamos de la música de David Shenk, Juan Moya and Andrea Moya (charango, flauta, guitarra). Luego disfrutamos una rica cena navideña.

También pasé tiempo con algunos amigos del extranjero a finales de Diciembre. Bruce, Edie y Laura de mi iglesia de Iowa estuvieron en el país para visitar a una amiga y pasamos una tarde en el centro histórico de Quito. También pasé un día con Israel y Paquita Ditzler la semana siguiente, con los papás y la tía de Paquita. Más significativo, mi novia Beth vino para pasar una semana del 24 hasta el 31 (fechas con vuelos más económicos). No nos alejamos mucho de la ciudad, pero aún así vimos muchos atractivos por Quito, como el teleférico que sube el volcán Pinchincha, un viaje en tren desde el sur de la cuidad cerca de otros volcanes, la Mitad del mundo y el museo del pintor ecuatoriano Guayasamín.

Si pasaras por Quito el 31 de diciembre, tal vez te preguntarías por qué abundan travestis. Pues de hecho es una tradición del fin de año. Como están de “luto” por todo lo malo del año pasado, los jóvenes se visten de viudas (a veces con muy poca ropa negra y provocativa) y ellos paran los carros para bailar frente a ellos y pedir monedas. La otra tradición importante es la venta de monigotes para llenar de pólvora y quemar a medianoche. En Colombia son básicamente efigies (políticos o jugadores malos), pero como muchos de los monigotes en Quito son personajes de dibujos animados o íconos populares como el Chavo del Ocho es obvio que no marcan siempre personas negativas.

Otra vez más, aprecio mucho la oraciones y el apoyo de tantas personas.

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